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Paraguay 04/ 2011


PROYECTO DE VIAJE A PARAGUAY
Entierro. Foto Miguel Bergasa Larumbe
Chicas adolescentes. Foto Miguel Bergasa Larumbe

El día 15 de Abril me voy a Paraguay con mis amigos Miguel Bergasa y Felipe Uriarte, un compañero de de Miguel que, como está ya liberado del trabajo se ha apuntado a última hora. Inicialmente el viaje estaba programado para que hubiera venido Juan Manuel Castro. Por desgracia Juanma ha perdido a su padre y se ha visto obligado a suspender el viaje. El motivo fundamental de nuestra pequeña aventura es visitar a los mennonitas. El tema menonita tiene gran interés fotográfico y son muchos los fotografos que en los últimos años han hecho reportajes. Pero Miguel Bergasa fue uno de los primeros en trabajar el tema. Además de su magnífica colección de fotografías en blanco y negro de los menonitas de Nueva Durango en Paragüay, fue el promotor de un documental interesantísimo realizado por Enrique Urdánoz hace más de 25 años, emitido por TVE.

Última hora:
Por desgracia Felipe Uriarte también ha cancelado el viaje por motivos de salud. En Paraguay hay una epidemia de dengue y no puede arriesgarse a contraer enfermedades. Así que sólo iremos Miguel y este viajero solitario.





EL CHISMÓGRAFO. DIARIO DE LA VISITA

Viernes 15 de Abril.
El vuelo

Vista de Asunción desde el río paraguay
Salen con destino a Asunción. En el aeropuerto de Barajas, mientras esperaban el embarque en el avión, el viajero reconoce a Fernando Sánchez Dragó y se permite la licencia de dirigirse a él:
¿Me permite que le salude? le dice extendiendo su mano.
Fernando, muy amable, se la estrecha sonriente.
Soy un admirador suyo añade a continuación el viajero.
No media conversación, como habría sido su deseo, tienen que embarcar inmediatamente.








Sábado 16 de Abril.
Primer día en Asunción



El viaje ha transcurrido sin incidentes, salida con una hora de retraso, vuelo tranquilo, parada en Sao Paulo, casi tres horas de espera para tomar el avión a su destino.
Llegan a Asunción y comienzan a planificar su estancia en Paraguay. Después de reponer parte de las fuerzas perdidas en las 24 horas continuadas de viaje, se dan un breve paseo por el puerto de Asunción. Más tarde visitan el Museo del Barro, algo digno de ver. Allí les recibie Osvaldo Salerno, amigo de Miguel y director del Museo. Mientras estában charlando se presenta Ticio Escobar, ministro de cultura, quien dispensa un cálido abrazo a Miguel y después estrecha la mano del viajero.
¡Qué cosas! , en venticuatro horas saludo a dos personalidades ─se dice a si mismo.









Domingo 17 de Abril.
Haciendo planes

Niño artista paraguayo
Asunción está vacía. Han contactado con Juan Cancio Fleitas para hacer planes para los próximos días. Almuerzo en un rodicio brasilero, un ratito de descanso para leer la prensa y comprobar que el
asunto del dengue no mejora.
Al final de la tarde, en compañía de Gloria Paiva, van a una parroquia a participar en la celebración de los ramos y, de noche, a pasear por la ciudad vacía con abundante repelente.






Lunes 18 de Abril.
Con los amigos 

Osvaldo Salerno
Día dedicado a presentaciones de proyectos y reencuentros con los
amigos. En el desayuno nos visitan varias amigas de la oficina de turismo de Paraguay. Por la tarde vuelven a encontrarse, esta vez en la galería Fábrica, con Osvaldo.






Martes 19 de Abril.
Fiesta de los Maká

Indígena maká
Hoy se celebra el día de los pueblos indígenas y
Ticio Escobar, ha venido en persona al hotel y les ha llevado a una fiesta de la comunidad Maká. Han hecho gran cantidad de fotos y departido unos momentos con varios miembros de la comunidad. El Sr. Ministro ha dedicado unas palabras a resaltar la importancia de preservar las culturas y después, tras la intervención final del Cacique, sorprendentemente nos han invitado a los dos visitantes a dirigir unas palabras al público allí reunido, tras las cuales y finalizado el acto institucional han firmado en en libro de visitas.A la tarde vuelta a Fábrica y, después de una breve estancia, se trasladan a casa de la familia de Gloria Paiva, allí estaba tambien Elsi Zaldivar. Los recuerdos de otros tiempos se rememoran en amena charla, mientras dan cumplida cuenta de platos típicos: sopa paraguaya, chipa guazú y el asado de carnes, acompañados de una excelente cerveza nacional.










Miércoles 20 de Abril.
Un paseo por los alrededores

Visita turística a los alrededores de Asunción: Tobatí, Caacupé y San Bernardino. José Gómez, su anfitrión, les lleva en su todoterreno en visita guiada por estos maravillosos lugares. En Tobatí el señor Tito Arriola , que dirige una fábrica de ladrillos y tejas elaboradas de forma artesanal, cocidas en horno de leña, les enseña amablemente sus instalaciones y les obsequia con las frutas tropicales que cultiva en su propiedad.


Calentanto el horno de cerámica
La peregrinación a la basílica de Caacupé es similar a nuestra javierada. Los peregrinos caminan hacia la basílica que dista a unos sesenta kilómetros de Asunción para honrar a la patrona de Paraguay:

"Virgencita de Caacupé que me quede como esté".
El lago de Ipacaray mantiene su encanto y sus aguas rememoran antiguos y renovados amores: ... Y en la noche inmensa de plenilunio, de tu blanca mano sentí el calor que con sus caricias me dio el amor... ¿Dónde estás ahora cuñataí...? 
Un surubí bien preparado disipó al final de la jornada nuestras añoranzas. Nos retiramos formalitos a nuestros aposentos henchidos de nostalgia y roncando cual chanchos.






Jueves 21 de Abril
Una fiesta familiar
Mamá de Cancio Fleitas
Cancio Fleitas, compañero de viaje en la visita realizada en el 2003 a Nueva Durango, población mennonita, les ha invitado al ochenta y seis cumpleaños de su mamá. Allí han podido disfrutar de la hospitalidad paraguaya. Un sin número de hijos, tiós, sobrinos, nietos, bisnietos y demás familiares y amigos se han reunido en la estancia en torno a unos suculentos asados.






Viernes 22 de Abril.
Vuelta a Iguazú
Visita a las cataratas de Iguazú. Miguel se queda en Asunción para hacer un reportaje de la Semana Santa paraguaya, ¡siempre él tan devoto!
El viajero necesitaba. volver a este lugar. En compañía de su esposa y su hija pequeña, allí por el año 96, visitó esta maravilla de la naturaleza y se tuvo que conformar con adquirir unas postales:
Cuando ya estaba anocheciendo, descubre que la cámara que ya había sobrepasado las 36 fotos, le seguía permitiendo tirar más. Se introdujo en un baño con la luz apagada, la abrió y descubrió que no tenía carrete. ¡Todo el día tirando fotos inexistentes! Así que debía volver a captar las imágenes que antaño no consiguió.
La visita fue rapidísima. Un montón de kilómetros para, en apenas en tres horas, volver rápidamente a tomar un bus de vuelta.
Como era de esperar, la visión de las aguas precipitándose desde la altura en incontables cascadas le sedujo. No puede describirse la sensación del visitante al contemplar tanta belleza. Hay que estar allí.






Sábado 23 de Abril
En busca de los mennonitas


Tren turístico en Asunción
Gilberto Martínez, el conductor que en su día trasladó a Miguel y a Enrique Urdánoz para realizar el reportaje de los mennonitas, vuelve muchos años más tarde a llevarles a Curuguaty. Ahora la ruta está muy bien asfaltada. No saben que dificutades nos vamos a encontrar para contactar con la colonia menonita. De camino recogen a Cancio Fleitas, que quiere saludar a unos parientes suyos que regentan una tienda y la estación de servicio de la salida de la ciudad en dirección a la colonia. En el viaje de más de 300Km les acompañan fuertes vientos y una gran tormenta tropical. Les preocupa el estado del camino de más de 60Km que va desde Curuguaty a la colonia de Nueva Durango, el coche en el que hacen el viaje no reúne condiciones para transitar por pistas embarradas. En la tienda de los primos de Cancio les aconsejan que vayan en otro vehículo y contactan con un taxista del lugar, Domingo Jara, buen conocedor de la zona, que se ofrece a llevarles a pesar de las inclemencias del tiempo. Cancio se despide del grupo, debe volver a Asunción en el autobús.

Inician la aventura. El taxista tiene un viejo toyota carina con escaso dibujo en sus neumáticos, pero que no es impedimento para que con su enorme pericia al volante les vaya llevando por el barrizal salpicando arena y barro y dando tumbos de vez en cuando. Después de hora y media de viaje, llegan sin percances a la casa de Jacob Wall. Se encontran con la sorpresa de que Jacob ya no forma parte de la comunidad menonita y ha iniciado en solitario una nueva andadura fuera de la disciplina de la secta.
Uno de sus 12 hijos, Pedro, un muchacho con síndrome Down, les sale al encuentro. A consecuencia de la tormenta la colonia se ha quedado sin fluido electrico -Ahora la comunidad dispone, desde hace más de un año, de electricidad lo cual en su día supuso un intenso debate sobre la conveniencia de disponer de este servicio básico -. David el sexto de los hijos, que hace las veces de cabeza de familia en ausencia de su padre, reconoce inmediatamente a Miguel y tras los saludos de rigor les aclara que su padre Jacob vive ahora a 25 kilómetros de la colonia trabajando en una estancia. Les facilita su número de teléfono y Miguel contacta con él de inmediato.


Familia Wall
Miguel les obsequia con el libro de fotografías que ha editado y algunas copias en las que aparece la familia. Ayudados con linternas las observan con curiosidad. Ya bien entrada la noche, se despiden hasta el día siguiente con la incertidumbre de la vuelta. La lluvia no cesa y el camino de regreso en la noche aumenta la dificultad. Domingo, emulando a nuestro campeón Carlos Sainz, nos trasporta hasta nuestro hotelito en Curuguaty que tienen reservado, regentado por un matrimonio chino muy amable y simpático.





Domingo 24 de Abril
Visita breve e intensa

Muchachos mennonitas paseando
La noche ha disipado las nubes y ha permitido que asome nítidamente el estrellado cielo a los ojos del viajero. El sol de la mañana augura una agradable visita a los amigos mennonitas. La pista, todavía mojada, reta de nuevo la habididad de Domingo y le recibe teñida de un rojo intenso que, indefectiblemente, cubre de nuevo el coche recien lavado. Llegan a su destino: el campo 10. La colonia se compone de 13 campos, cada uno de ellos con fincas dispersas y distantes las unas de las otras. La comunicación entre los distintos campos se hace a través de diversos caminos que al viajero se le antojan un laberinto inestricable sin indicación alguna y en orden aleatorio. No obstante, Domingo se orienta sin ninguna dificultad, todos los mennonitas le conocen y saludan; es su taxista, el que les trasporta a la ciudad para resolver sus asuntos.


Casa de la familia Wall
David les recibe en su casa y les acompaña a hacer algunas visitas a casas de amigos y familiares. Las primeras visitas se frustran, la casas están vacías, los carritos familiares no se encuentran en los patios aledaños, bien cuidados e impecablemente limpios. Uno diría que acaba de ser trasportado en el tunel del tiempo a tres siglos anteriores y, salvo por la temperatura y la vegetación colindante, está situado en un impreciso lugar de Alemania. Los muchachos y muchachas pasean por los caminos en pequeños grupos separados que, circunstancialmente,
se cruzan intercambiando miradas cómplices que anuncian los primeros amores adolescentes. Ellos se dejan fotografiar, pero ellas se alejan acelerando su marcha con pasitos leves y agachan sus cabezas para que las alas de sus característicos sombreros impidan ver sus rostros, es el símbolo del pudor femenino que imponen las reglas de urbanidad que nutren las interacciones sociales con extraños.


Muchachas mennonitas
Al fin, tras los primeros frustrados intentos , consiguen localizar al hermano mayor de David, Enrique, que se encontraba en casa de sus suegros. La imagen percibida por los visitantes ilustra las relaciones sociales del grupo: las mujeres sentadas en una parte del amplio porche charlando entre ellas en círculo mientras comen pipas; los hombres en otro porche contiguo hablando de sus cosas; los niños jugando en el jardín con un pasto bien cortado y limpio. En los alrededores de la casa unos cuantos carritos esperan ser enganchados para, tras la visita, retornar con cada una de las familias a su hogar. Los caballos descansan en un campo contiguo mientras pastan pausadamente reponiendo fuerzas.


Enrique Wall
y familiares observan el libro
Miguel enseña las fotos de su libro al grupo de hombres que saludan amablemente y todos se reconocen y sonrien mientras hacen entre ellos sus comentarios en alemán. Las mujeres se retiran al interior de la casa y, les dejan ocupar su lugar para que charlen con los hombres. Tras una breve sesión fotográfica, se trasladan a la casa donde se encuentra el pastor visitando a una viuda.




Niñas jugando en el carrito
Un grupo de niños juegan entre los carritos aparcados en un cubierto y, tras la presentación de David, el pastor, junto con dos hombres más se acercan a recibirles, en sus rostros se adivina cierta desconfianza; cuando ven las fotos se muestran más interesados y comienzan a departir de forma mas relajada.
En ninguna de las casas visitadas les invitan a penetrar en el interior y las mujeres, que solo hablan alemán, se muestran remisas a fotografiarse; solamente admiten el retrato en compañía de sus maridos y tras su expresa aprobación.


Abrahan y su esposa observan el libro
ante la atenta mirada de Miguel
Más tarde visitan a otro hermano de David, Abraham, que acababa de despertarse de la siesta y tras los obligados saludos de rigor se despeden y van a la casa de Jacob. Allí David les invita a unos exquisitos helados que él elabora de forma artesanal. Se despeden definitivamente. El viajero ha podido conocer a estas personas reservadas y celosas de su intimidad, pero de trato muy amable y considerado. De retorno, con intensa lluvia, pueden comprobar la enorme diferencia existente entre los asentamientos de los indígenas y las bien construídas casas de los mennonitas y sus cuidados jardines y demás estancias. 


Lunes 25 de Abril.
Al otro lado del río

Vista de Asunción desde la otra
orilla del río Paraguay
El  amigo José Gómez
les recibe en su loft y les lleva de nuevo a dar un paseo por los alrededores de la capital. En las inmediaciones de Puente Remanso pasean por una suerte de puertito pesquero con su lonjita, rodeada de chiringuitos que ofrecen degustaciones de pescado. Tras dar con tres milanesas de surubí, cruzan el puente que separa la ciudad con el Chaco y en dirección a Argentina paran en la otra orilla del río
. Al frente se dibuja la ciudad ofreciendo una vista que al viajero se le antoja similar a Manhattan.







Martes 26 de Abril.
Con los artistas paraguayos
Osvaldo Salerno les ha invitado a su casa que se encuentra en el mismo edificio que Fábrica: la galería que contiene innumerables obras artísticas de afamados artistas como el propio Osvaldo: Ricardo Miliorisi y Carlos Colombino entre otros.

Saborean una exquisita comida muy bien elaborada y presentada con mimo acompañada de buenos caldos. Gustavo, Miguel, Osvaldo y el viajero, disfrutan de la compañía de Carlos Colombino: persona entrañable, de amena conversación, inteligentes reflexiones, no exenta de connotaciones polémicas y, en  ocasiones, llenas de sarcasmo. Finalizado el almuerzo, Carlos se retira y cierran la velada con la presentación de los videos que Miguel ha preparado a Osvaldo.

Carlos Colombino entre el viajero y Miguel
Bien entrada la tarde se retiran al hotel. Allí espera Jacob Wall que les relata los pormenores de su nueva situación. Aparece Susana Salerno, sobrina de Osvaldo y, además, Fernando Allen, un fotógrafo paraguayo de reconocido prestigio, que el viajero tuvo el placer de conocer en la fiesta de los maká, quién se lamentó de no poder acompañarles porque se había producido un hecho luctuoso en la familia de su esposa. Susana, Jacob, Miguel y el viajero deciden ir a San Roque, popular restaurante capitalino. Mientras degustan para cenar un menú a base de comida típica paraguaya, en amena
conversación, descubren la nueva faceta de Jacob: Poeta del SMS.

Miércoles 27 de Abril.
Despedida

Osvaldo en su despacho
del Museo del Barro
Mañana dedicada a las últimas compras, a preparar los equipajes y a actualizar este blog. Por la tarde dedicamos nuestras últimas horas a visitar con detalle el Museo del Barro. Un abrazo de despedida al  entrañable amigo Osvaldo y la determinación de volver en breve por esta cálida y hermosa tierra poblada de gente encantadora.






Jueves y viernes 28 y 29 de Abril.
De regreso a casa


Mi hermanica Sofia de vuelta de Marrakech
Días de vuelta. Les espera un largo viaje de más de treinta horas entre esperas, embarques en los aviones y llegada a Pamplona en tren. El viajero se encuentra agotado y confuso con el cambio de horarios,
pero lleno de recuerdos y evocando imágenes de encuentros. Su mente cabalga entre la añoranza del recuerdo de lo vivido y el feliz reencuentro con su familia. Su cerebro empieza a planificar lo que hará en lo que le resta de semana: deshacer las maletas, repartir regalos, planificar su vuelta a la rutina diaria... Al fin, ha tomado el tren a Pamplona y alguien se acerca y le reclama por su nombre:

¡Luis! Se gira. Es su hermana Sofía que ha pasado unos días haciendo travesías por el Atlas. Sofía suele aparecer por sorpresa cuando está de viaje.
Todavía recuerda aquel día en Santiago de Cuba en el que, ignorando la llamada de su nombre pensando que llamaban a otro Luis, volvió a escuchar: ¡Luis Garín! y allí mismo estaba Sofía sorprendentemente.
Ayer la suerte estuvo con ella y sus compañeros de viaje, estaban alojados en un hotelito cercano al restaurante donde se ha producido el horrible atentado que ha segado catorce vidas. Podía haber ido a tomar algo allí como tantos otros turistas, pero el azar decidió que fueran a otro lugar, gracias a Dios. En casa todo sigue como antes. La vida continúa y el viajero se despide hasta su próximo viaje.

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