TRADUCTOR

11/12/2011

"Siempre ten presente que: La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se convierten en años. Pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu convicción moral no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña, detrás de cada línea de llegada hay una de partida; detrás de cada logro, hay un desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo; si extrañas lo bueno que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se te oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas trotar, camina; cuando no puedas caminar usa bastón. Pero nunca te detengas." (Madre Teresa)


Domingo 11/12/2011.
Visita a Bariloche
Día dedicado a viajar a Bariloche. El viajero se despide de sus amigos. Mario, todo corazón, va en su busca a la terminal y le dispensa un sentido abrazo de despedida. Buena persona el Mario: Todo un personaje, un tipo especial que inicialmente resulta desconcertante pero con grandes dotes persuasivas y una coraza que envuelve un corazón de oro.
Después de seis horas de traqueteo por las inacabadas carreteras que unen San Martín y Bariloche, llega a la terminal y, gracias al libro que me regalaron mis hijas Laura y Cecilia, rápidamente encuentra un hospedaje digno y económico. Localiza un coche de alquiler y se da un paseo por la ciudad.

 
Lunes 12/12/2011.
Los encantos del Limay
Segundo día de estancia en Bariloche. Por la mañana se acerca a las oficinas de líneas aéreas y cambia sus planes de vuelo: ocho días en Calafate, huyendo de la ceniza, y después a Usuahia para cumplir con la hoja de ruta planeada de pasar la Nochebuena en este mítico lugar.
Se dirije al río Limay y observa que baja con inusitada fuerza. Un joven policía le aconseja que vaya más abajo, que la carretera va paralela al río y que podrá encontrar lugares adecuados para pescar. Lo cierto es que no encuentra nada apropiado. Los caminos están repletos de ceniza y las orillas también. Se limita a recorrer la zona y disfrutar de sus encantos, a pesar de la irredenta ceniza.
De vuelta se para en un restaurante situado en el puente que separa los departamentos de Río Negro y Neuquen, justo a la entrada de Bariloche  "El Boliche viejo".  Prueba suerte en el río Limay y, jugándose el tipo, sólo alcanza a notar dos imprensionantes picadas, pero no llega a clavar a las autoras del desafío.

 
 

El Boliche viejo: lugar donde Butch Cassidy se reunía con su banda según cuenta la leyenda que alimentan los habitantes de Bariloche)




 
Martes 13/12/2012.
Errores fatales. Domingueros letales.

Búsqueda infructuosa de un río pequeño y poco“correntoso” apropiado para pescar. Al final le indican uno de nombre impronunciable que desemboca en el lago de Bariloche, antes de la cabecera del Limay donde estuvo intentando engañar a las truchas y casi es arrastrado por la fuerza de su corriente. Siguiendo las indicaciones de uno de esos amables paisanos, que con su “este” y “dale dale” te señala a la izquierda diciendo tuersa a la derecha, se pasa de largo el acceso y se va en dirección a otro lugar. Los diez o quince kilómetros que le había anunciado el tipo se han convertido en más de diecisiete. Arriba a la Estancia Perito Moreno, la única sombra arbórea del desierto polvoriento que ha ido atravesando, lanzando polvo de ceniza del camino hacia el cenizoso viento.
Intentando calmar el hambre con unas provisiones adquiridas en un colmado, de aspecto similar a la porquería que ofrecen en los autobuses y aviones, pero en mayor proporción de “incomestibilidad”, se le acerca un muchacho del lugar. Excusándome, por la intromisión en un terreno privado, el viajero le explica que he parado a comer en la sombra y el chico le aclara que va a recoger el ganado que estaba pastando en la hierba que asomada por encima del manto de ceniza.
Le informa que lleva quince kilómetros en dirección equivocada y declina la invitación a compartir los alimentos, lo cual al viajero le parece absolutamente razonable por su parte, dado el deplorable aspecto que muestran.
Tras deglutir la porquería para equilibrar su hipoglucemia, va presto a desandar lo andado. Llega al final al sitio deseado. Observa unas subidas preciosas en un pozo e inmediatamente se calza el vadeador, prepara su caña y... ¡lástima!: Mientras tanto, un grupo de cuatro mosquero le copan el sitio. Decide ir más abajo y, conforme lanza sus moscas al agua y atrapa varias minitruchas arcoiris con una boca menor al tamaño de los anzuelos observa perplejo que una legión de familias domingueras se instalan en su lugar elegido y con sus perros, sus bebes, sus curiosos rapaces se instalan en las orillas, se meten en el río y con su tradicional amabilidad le desean suerte.
-Pero, ¡hace falta ser pelotudos de mierda para joder de este modo y sin inmutarse! -ruge para sus adentros.
Piensa mentarles la concha materna, pero me contiene y decide marcharme con la caña tiesa y el rabo entre las piernas deseándoles a todos: ¡buen día!
A lo cual todos respondían cortesmente y con una sonrisa no afectada devolviéndole el mismo saludo: Son los domingueros.
 
 



 
Miércoles 14/12/2011
El vuelo incierto
El aeropuerto de Bariloche lleva más de seis meses cerrado a consecuencia de las cenizas volcánicas, así que la compañía aérea traslada a los pasajeros con destino a Calafate al aeropuerto de Esquel para tomar allí el avión. Hay riesgo de suspensión del vuelo, dado que la ceniza llegó ayer tarde a la población donde se ubica el aeropuerto.
Después de más de cuatro horas de autobús y una hora más de espera en la terminal aérea parten a su destino. Noventa minutos de vuelo y avistan las  las cumbres nevadas que circundan al lago a cuyas orillas se encuentra Calafate. La llanura Patagónica muere a los pies de la cordillera y la tierra seca cubierta de paja brava, plantas aromáticas y arbustos de pequeño porte que circundan la población y el lago, cambia de aspecto a medida que se asciende y muestra la frondosidad de los bosques en las faldas y los inmensos glaciares y nieves eternas en las cumbres.
La ciudad no tiene nada especial: casas bajas de madera, una deficiente urbanización y establecimientos para recaudar fondos del turismo.
 
Jueves15/12/2011.
El Calafate
Después de realizar algunas gestiones en el ciber principal de Calafate, como siempre escaso de velocidad de ADSL, para contactar con la familia, alquila un auto para poder manejarse a su antojo. La cosa casi sale ten con ten respecto a una excursión organizada: El viajero gusta de moverse sólo y sin depender de nadie que le aburra con abundantes y prolijas explicaciones recitadas de memorieta. Tampoco acepta con agrado que decidan por él dónde tomar una instantánea o hacer pipí. 
Después de un almuerzo en condiciones -su estómago no soporta más frugalidades- se dirige al lago Roca para molestar un poco a las arcoiris. Entran dos de considerable tamaño, pero ha olvidado la cámara en el coche y no puede plasmar la evidencia. Se encuentra sólo, acompañado de una brisa suave y sin nada que le cubra su incipiente calva. Otro olvido. Por el oeste se divisan las montañas nevadas que rodean al glaciar Perito Moreno. El agua, límpida al inicio y tranquila, refleja las cumbres blancas y, al avanzar la tarde, se riza dibujando un manto de suaves ondulaciones que consigue disimular la artificialidad de las moscas y anima las picadas. La pesca en el lago no es de su preferencia, pero el entorno pleno de belleza y el silencio a veces interrumpido por el canto de las aves que lo circundan, animan al pescador, convirtiendo la sesión de pesca en una pacífica contemplación de inmensa belleza.




Cuando el sol inicia su declinar arropándose calmamente tras los picos, el viajero comienza a tener compañía de una familia de pescadores locales que pretenden aprovechar la atardecida. Es el momento de partir. Tras la obligada charla entre aficionados a la pesca a mosca, recibiendo consejos sobre lugares que debe visitar, se encamina a su humilde morada transitando por un camino polvoriento de ripio y sorteando las liebres que curiosas se aproximan al vehículo para despedirle.
 


 
Viernes16/12/2011.
El glaciar Perito Moreno



Muy temprano se encamina el viajero a visitar al rey del parque de los glaciares: el Perito Moreno. Nada más entrar en el parque comienza a entusiasmarse al contemplar el lago gris azulado sobre el que flotan grandes masas de hielo. En cada mirador dispara su cámara impulsivamente para tratar de captar parte de la belleza que le tiene atrapado y henchido de gozo.
El madrugón ha merecido la pena y en las primeras paradas el viajero hace honor a su apodo. Poco a poco comienzan a aparecer los autobuses repletos de turistas y cargados de toda suerte de artilugios fotográficos.

En una ensenada descansan los barcos que trasladan, en un viaje de una hora, a los visitantes del parque. El viajero monta en el catamarán. A pesar de la perturbadora presencia de los ineducados turistas, que se cruzan delante del objetivo con el mayor desparpajo, el ánimo no decae, es tan impresionante la visión de las masas de hielo resquebrajadas, descubriendo impúdicamente en sus intersticios su color azulado violáceo, que atónito dispara compulsivamente tratando de succionarlo todo. De cuando en vez, se oye un crujido acompañado del estruendo producido por el desgajarse del hielo y, la vista trata de localizar dónde va a deponer los restos el glaciar. La torpeza e impericia del mal aprendiz de fotógrafo no capta la escena y aguarda a la siguiente infructuosamente.
Terminado el paseo por el lago se inicia un recorrido a través de unas pasarelas metálicas, muy bien construidas y salpicadas de miradores. Animado inicia precipitadamente su marcha para evitar aglomeraciones, pero su forma física fruto de la falta de ejercicio y de la edad, le hacen rezagarse poco a poco y afloja el paso. Se sienta, borra de su mente el parloteo de la masa visitante y se concentra en el sonido de las aves, el suave murmullo de la brisa acariciando la fronda boscosa y el chasquido del hielo al resquebrajarse.

 


 
Sábado 17/12/2011. 
El Chaltén
Sigue el consejo de los pescadores que encontró en el lago Roca y se decide a ir a El Chalten en el río que hay debajo del lago Desierto. Al salir del Calafate recoje a dos mochileros israelitas, alborozados al comprobar que los 230 km que distan hasta su destino los pueden hacer de una tirada. La muchacha sabe algo de español, pero el chico casi nada. No importa, se hacen entender con gestos cuando las palabras no alcanzan. Despedida en la puerta de su hostel y, tras 35 Km de pista de ripio, llega a su destino.
El cielo se torna gris oscuro, el viento comienza a soplar con más fuerza de lo habitual y empieza a llover. En el río solo pican truchas enanas. Prueba en el lago y agarra una buena pieza. Apenas un minuto después, el viento y la lluvia arrecian y se forma un intenso oleaje. Tiritando de frío se vuelvo a  Calafate.
El Chaltel es un pequeño poblado de la parte norte del parque de los Glaciares. Rodeado de montañas cubiertas de nieve, es uno más de los paraísos del montañero: tres glaciares, varios lagos y cumbres con nieves perpetuas. !Bechso! !Bechso!.



Desde el domingo18 al martes 21/12/2012.
El lago América
Estos días el viajero los ha dedicado a pasear por los alrededores de Calafate y el Lago América que lo baña. Ha ocupado casi todo su tiempo intentando pescar, pero un viento horrible le ha impedido obtener buenos frutos.


Dos nuevos intentos en el lago Roca con sus correspondientes fracasos pueden ser el resumen de su actividad pesquera. Ha tenido tiempo suficiente para ordenar sus asuntos. Le quedan en la memoria las imágenes del glaciar Perito Moreno y el Chaltén. Ha sido una experiencia única que difícilmente puede trasladarse en imágenes. Hay que estar allí.
 


Miércoles 21/12/2011.
Hasta la próxima
Último día en el Calafate. El viajero debe entregar el auto y preparar el viaje a Ushuaia.  El reportaje de hoy está dedicado a una selección de imágenes de estos bellos lugares.




 
Jueves 22/12/2011.
El sablazo

El viajero llega a Ushuaia por vía aérea. Al llegar al aeropuerto toma un taxi y comienza una increíble historia de película de serie B. El taxista le pregunta si le han enviado desde dentro del aeropuerto y, supuestamente se comunica con el interior para confirmar la carrera. Carga el equipaje en el maletero, con escasa ayuda del conductor, y comienza el mosqueo.
Nada más acomodarse, un tipo se acerca a la ventanilla e increpa al conductor. Le larga una perorata de insultos: sinvergüenza, agarrador, mal parido, pelotudo de mierda..., reclamándole que le devuelva la guita que le debe desde hace meses. El taxista con humildad y sin perder la compostura le dice que hoy mismo va a reunir el dinero para saldar la deuda. El tipo no le cree y le sigue increpando. El viajero, acomodado en el asiento trasero, lleno de vergüenza ajena, queda mudo y atónito, esperando que amaine el temporal de improperios y exhabruptos.
El indignado reclamante, ignora el gesto del conductor pidiendo calma y prudencia ante la presencia del viajero:
llamándolo agarrador, pelotudo de mierda y requiriéndole que le devuelva la guita que le debe desde hace meses. El taxista con humildad pero sin llegar a perder la compostura le dice que hoy mismo va a reunir guita para saldar la deuda, el tipo no le cree y le sigue increpando. El viajero, acomodado en el asiento trasero, lleno de vergüenza ajena, queda mudo y atónito, esperando que amaine el temporal de improperios e exhabruptos.
El indignado reclamante, ignora el gesto del conductor pidiendo calma y prudencia ante la presencia del pasajero:
Yo permanezco atónito en el asiento trasero esperando que amaine el temporal de improperios y exabruptos. Aunque se hace cargo de mi presencia, indicando que no le importa que este presente tu cliente, amenaza con romperle el auto a trompadas si no le da la cantidad prestada esta misma tarde. Al fin, termina la torrentera de increpaciones y, calmamente, tangamente, el taxista inicia su carrera hacia mi destino. Un silencio inquietante espesa el ambiente.
Tras unos breves instantes el conductor inicia su conversación de cumplido, le respondo educadamente sin llegar a abandonar mi perplejidad.
Llegamos al destino y me reclama con una voz casi imperceptible 50 pesos, algo me suena a timo, pero le pago sin hacer ningún comentario. Al llegar a la recepción de la hospedería pregunto cuanto cuestas los taxis y la recepcionista me dice que 25 pesos. Se confirma la estafa.
Me informan que me queda tiempo para tomar el catamarán que me puede dar un paseo por el Canal Beagle para ver el faro Eclaireurs, la isla de los Pájaros y la de los Lobos. Tomo un taxi, que efectivamente me cobra 25 pesos y me apresto a dar un paseo marítimo.
Sopla un viento de los demonios, no llevo ropa suficiente y el frío gélido me agarrota las manos. El entusiasmo por la belleza del paisaje hace que por momentos me olvide del frío que reina en la cubierta.
Tras el paseo y muy avanzada la tarde me tomo un almuerzo y decido retirarme al hotel. Me decido a ir en autobús, el conductor me dice que me avisará cuando llegue mi parada. Se olvida de mi y después de un sin fin de vueltas por la ciudad, descubro que me encuentro casi en el mismo punto de partida. Tomo de nuevo otro autobús y sigo atentamente la ruta con el plano que me han dado.
Esta vez sí que me avisan y desde la parada me dirijo al hotelito caminando, apenas quinientos metros que se me hacen eternos, el viento arrecia y mis ojos se convierten en un mar de lágrimas. Agotado y con el frío calándome los huesos voy entrando en calor mientras escribo ésta, mi crónica diaria.




Viernes 23/12/2011. Se acerca la Navidad, el viajero ha estado paseando por la ciudad y contratando alguna excursión para ver el glaciar y los pingüinos. El día ha resultado fatigoso, a este viajero no le agrada deambular por las calles repletas de tiendas y eso es lo que ha hecho hoy. El viento gélido ha castigado duramente y eso ha hecho más fatigoso el paseo. En algún momento una sensación de tristeza ha invadido el espíritu del viajero y se ha acordado con nostalgia de los suyos, de su familia y sus amigos allende los mares, rememorando la música de fondo de Jorge Larralde.





 
Sábado 24/12/2011. La Nochebuena se viene y el viajero sigue paseando por el fin del mundo. Hoy ha decidido ver a los pingüinos que habitan en la isla Martillo.Esta especie de pingüinos son más chiquitos que los que habitan en el Ártico y en esta época se encuentran en plena reproducción.

 
Después de visitar un museo dedicado al estudio de los cetáceos y demás especies mamíferas acuáticas de la Antártida, tras un pequeño paseo por la estancia teñida de verde por el pasto y salpicada de lengas (un árbol de hoja perenne que al viajero se le antoja similar al haya), nos hemos dirigido en lancha hasta la isla para romper la monotonía de sus simpáticos habitantes.
Como es bien conocido son muy pacíficos y aceptan sin desagrado la presencia humana. Seres tranquilos que concitan la simpatía de los visitantes con su caminar característico. Viven rodeados de predadores, los skúa, que atacan sus nidos. He pasado un fantástico día. Una preciosa historia.



Domingo 25/12/2011. La ciudad está dormida casi todo está cerrado y únicamente se ven turistas deambulando por el centro intentando localizar algo abierto para calmar el apetito. Me decido a dar un paseo por el trenecito a vapor que circula por el parque nacional. El trayecto que hacían los presos de la cárcel de alta seguridad de Ushuaia. El viajero no sabe todavía hacia donde encaminar sus pasos los próximos día y necesita decidirse ya. Había pensado dirigirse a Rió Grande, donde se dice que se encuentran las truchas más grandes, pero los lugares mejores de pesca son extremadamente caros. Así que ha pensado dirigirse hacia Chile y mañana sin falta se dedicará a gestionar la continuidad de su viaje.

Desde aquí el viajero solitario desea a todos sus lectores y seguidores una muy Feliz Navidad.
Lunes 26/12/2011. He intentado obtener un billete para Punta Arenas (Chile) y sólo quedaban plazas para el jueves 29, así que no me queda otra opción que ir a Río Grande, la segunda población en importancia de la Tierra del Fuego argentina. No está mal, así podré conocer, aunque solo sea de pasada, los famosos lugares de pesca para ricos.
Reservados los billetes de bus y un alojamiento para los dos días en Río Grande, me he lanzado, aunque el viajero no sea muy amigo de museos en sus viajes de aventura, a ver el museo de la mítica prisión de Ushuaia.
A inicios del siglo XX los penados construyeron el "Presidio Nacional". La ciudad que en la actualidad cuanta con más de 58.000 personas censadas, en aquel entonces contaba con apenas 14 casas y los presos fueron los primeros colonos. Además de construir la prisión construyeron el tren más austral del mundo, que llegó a tener una extensión de 25 Km, parte del cual visitamos ayer.
En la prisión se prestaban servicios a toda la ciudad de Ushuaia: imprenta, teléfono,electricidad, bomberos, etc.
Fuera de la cárcel los penados fueron utilizados para trabajos como la construcción de puentes, calles, edificios, además de la explotación de los bosques.





 
Martes 27/12/2011. Salida de Ushuaia en dirección a Rió Grande, una joven población que, a pesar de estar situada en la costa, parece vivir de espaldas al mar. Un vistazo rápido por el centro deja al viajero indiferente. La plaza principal realizada con escaso gusto, los edificios impersonales se dispersan de forma anárquica entre sus calles paralelas trazadas con tiralíneas. La ciudad es reconocida como la capital de la pesca con mosca. Se dice que sus ríos tiene truchas gigantes y pescadores afamados de todo el mundo la han visitado. Los lugares acotados están pensados para ricos. Un día de pesca con todos los sacramentos puede sobrepasar los mil dólares. ¡Una locura! Uno de los recepcionistas del hotel se ha ofrecido amablemente a compartir conmigo y un compañero un día de pesca en el río Chico, afluente del mítico río Grande.           





 
Miércoles 28/12/2011. Estoy parado en Río Grande, la sesión de pesca está suspendida por viento. Soplan ráfagas de más de 90Km horas, según me han anunciado,  y en estas condiciones es muy difícil tener un mínimo de éxito. Son las inocentadas de la vida. Estar en el paraíso de la pesca a mosca y arruinarse la jornada pesquera.
Da igual, otro día será, aunque sea en otros lares. Mañana parto hacia Chile, a Punta Arenas. Veremos que nos depara el destino.






Jueves 29/12/2011.  Una paliza de viaje. He salido a las 10 de la mañana y he llegado a las 8 de la tarde. En la aduana nos han tenido dos horas y media para hacer los trámites de paso. No he documentado el viaje porque las ventanillas del bus estaban mugrosas y las fotos salían borrosas. Mañana iré a visitar la isla Magdalena para ver más pingüinos y pasado si no veo nada interesante me iré a Puerto Natales. He conocido en el bus a dos viajeros solitarios: un profesor francés jubilado que esta viajando en bicicleta, pero que por el viento se ha visto obligado a ir en bus hasta Punta Arenas y un bombero catalán que sigue una ruta similar a la que yo estoy haciendo. El muchacho ha tenido que reponer su equipaje porque le robaron todo el Buenos Aires una mochila donde llevaba su computadora y un bolso pequeño donde tenía su cámara y la documentación. Eso me ha hecho reflexionar que de verdad debo cuidarme más. Lo cierto es, que por lo que cuentan y según dice mi amigo Miguel, soy un inconsciente con mucha suerte. Hoy en un supermercado intentaba pagar a la cajera una compra de 8000 pesos entregándole 80000. 



Viernes 30/12/2011. Punta Arenas es una ciudad importante, cuenta con más de 130.000 habitantes, estratégica posición en uno de los lados del estrecho de Magallanes es una población joven y si algo ha impresionado al viajero es la amabilidad de sus gentes  y su indisimulada hospitalidad. El tiempo inclemente, evidenciado por fuertes ráfagas de viento, contrasta con el apacible ritmo de sus pobladores. Una magnífica puerta de entrada a Chile que invita a continuar el viaje por el país.
Cabe señalar como ejemplo la larga conversación mantenida con unos amables policías que custodiaban un edificio. El viajero,  prudentemente, solicita permiso para fotografiarlos y no sólo se lo conceden sino que le invitan a fotografiarse con ellos. Mientras en animada charla esperan alguna persona que les pueda fotografiar, se acerca por el puesto otro agente, al que marcialmente saludan, y se presta a fotografiarlos. El viajero no sale de su asombro. Jamás se hubiera imaginado que  eso fuera posible.
La charla sobre la percepción de nuestros respectivos países se alarga y el más locuaz, el sargento Aguilera, mientras su compañero discretamente se mantiene vigilante, escrutándolo todo, en vigilante alerta, me da su dirección de correo electrónico y le correspondo con la dirección de este blog. Gente disciplinada, atenta, amable y excelente cumplidora de su deber.
Como colofón a su desbordada amabilidad me recomiendan que pase por la oficina de información  a la  atención de Marisol, la cuál, tras indicarle que me envía el Sto Aguilera , muy agradecida por la encomienda,  con una exquisito trato,  me da las oportunas indicaciones para atender mis anhelos viajeros.
Desde aquí, el viajero solitario os envía un abrazo y los mejores deseos para el año venidero.

 
Callejeando por el centro observo que una vendedora ambulante estaba preparando manojitos de trigo sujetos con un lazo rojo. Respondiendo a mi curiosidad me informa que es costumbre que la noche de fin de año se sujete el atillo en algún lugar prominente de la casa para que se encuentre protegida y tenga abundancia durante los 12 meses del año, que son las cabezas de trigo que componen el atillo. Cada año en esta fecha se sustituye la gavilla del año anterior por el del adveniente.

 
Me decido a ir en un  minicrucero de tres días hasta Puerto Montt  desde  Puerto Natales. Consigo el bus para trasladarme hacia Pto Natales y me doy un paseo por la zona del puerto. Allí disfruto de la visión de una pelea territorial entre cormoranes negros y dos cormoranes pingüino que se introducen en su territorio.
Una visión panorámica desde un hotel hiperpijo, próximo al puerto, mientras el viajero se obsequia con un gin-tonic rodeado de hiperpijagente completa la jornada viajera.
De regreso al hostel le entran ganas de hacer prácticas pseudoartísticas emulando a sus amigos fotógrafos.
En el hostel Keoken, lugar muy recomendable, conversa con Ricardo y sus hijos, una joven muchacha y un niño pequeño de tres añitos muy avispado.




Sábado 31/12/2011. Último día del año once, el viajero se encuentra en Puerto Natales (Chile). La ciudad le ha recibido con lágrimas por el desastre del Parque Nacional de Torres del Paine un grave incendio avivado por rachas de vientos superiores a los 100 Km ha obligado al cierre del parque. La población, cuya fuente fundamental de ingresos es el turismo, agradece la lluvia con la esperanza de que contribuya a controlar el fuego y el parque pueda reanudar su actividad en breve. Estamos en temporada alta y además del desastre ecológico las pérdidas económicas pueden ser muy elevadas.
El viajero parece estar gafado, cenizas en la zona de San Martín, Villa la Angostura y Bariloche, incendio en Torres del Paine  y esperemos que sea el último desastre natural que le circunda en este viaje.
Para el viajero esta noche será una más, no tiene prevista ninguna celebración. Sin embargo se acuerda mucho de su familia, amigos y seguidores y les desea de todo corazón un feliz y próspero año 2012. Un sentido abrazo a todos. Ciao, ciao.

NOTA: No hay reportaje fotográfico, el día está muy lluvioso y desagradable y no parece prudente pasearse con la cámara. Lo dicho. Feliz y próspero año 2012.

Domingo 01/01/2012. Ya has nacido 2012 y no pareces muy animoso. Bueno, es normal. Tus hermanitos, todavía chicos, el dos mil diez y el once se portaron mal y todos te esperamos con gran escepticismo. Han dicho de ti que, durante tu reinado, este mundo termina. Que  no piensas dar trabajo. Que no quieres subirnos los sueldos. Que nos vas a poner las cosas muy difíciles. Pero no importa demasiado, también pasarás y otros años venideros nos iran envejeciendo inexorablemente y volvermos a celebrar su llegada con la ilusión de estar vivos. Bien venido seas, pórtate bien y deja paso a los demás añitos en ciernes.


Por la mañana la ciudad está vacía, prácticamente todo está cerrado y el viento ha vuelto a castigarnos. No encuentro nada interesante que conocer, el incendio ha provocado el cierre del parque y tampoco se puede acceder a los lugares de pesca, según me informan en un establecimiento en el que además sirven café. Mientras pido uno, entra en el local un muchacho con una guitarra al hombro, se presenta y nos explica que viene de Cuzco recorriendo  la Patagonia en auto-stop reivindicando la América sin fronteras. Toca unas canciones y pide ayuda para continuar su viaje. Dice que pretende llegar hasta Panamá, explica que el mapa de sudamérica semeja a un cóndor extendiendo sus alas y que la cabeza sería Panamá, habla de los incas, de la pachamama y de la recuperación de las culturas indígenas de todos los pueblos americanos y del quechua. Toca música andina con su guitarra y sus zampoñas.
Al salir del local nos saluda un muchacho de Santiago de Chile , que si la memoria no me falla se llama Jorge, de padres valencianos, que esta trabajando con el turismo y ha pasado la nochevieja de juerga. Nos invita a tomar algo y anima a Alex a que toque en el local. Después nos vamos a otro local abierto en el que hay muchos turistas varados por el incendio. Tras la presentación en ingles de Jorge, Alex da rienda suelta a su repertorio hasta recaudar la cantidad necesaria para continuar su viaje a El Calafate, su próxima etapa.

 
Me doy un paseo por el puerto y después de sacar alguna foto, de vuelta al hostal, descubro que he extraviado mi agendita de viaje donde anotaba los datos de mayor interés. Mal comienzo de año. Tras una infructuosa búsqueda de mi memoria, me vengo a escribir esta crónica.




Lunes 02/01/2012. Hoy parto hacia Puerto Montt,  he facturado mi equipaje y  estoy haciendo tiempo para embarcar. Mientras me disponía a comer algo sentado en un banco de la calle celebrando con un buen vino la aparición de mi libretita verde olvidada en la mesa de un café me vuelvo a encontrar con Alex Silva, el artista andino, compartimos la botella y le acompaño al bus que le llevará a El Calafate. El destino de los viajeros solitarios es que vuelven a reencontrarse en la ruta. Un abrazo de despedida y un hasta luego y hasta la próxima que seguro que nos volveremos a ver. 

Hoy tampoco hay nada que mostrar. No hay reportaje fotográfico.






Martes 3 y miércoles 4/01/2012.  El ferry de Navimag nos traslada a través de los intrincados canales plagados  de islas e islotes en dirección a PuertoMontt. Las majestuosas cumbres nevadas presiden en lontananza  vigilantes el devenir de la naturaleza a la que acogen a sus pies; sus testas están cubiertas de hielo milenario engendrado por la acumulación de nieve; por su cuerpo rocoso se deslizan calmosas e inexorables lenguas de hielo que guardan en su interior atrapándolo, el color del cielo, que parece han ido  succionando a lo largo de miles de años. Peinando su abrupta superficie el glaciar avanza, se resquebraja, abre sus azuladas carnes y deposita su contenido en el lecho del lago al que alimenta. Formas caprichosas flotantes se desplazan mientras calientan su cuerpo helado.


En nuestro trayecto por los canales y fiordos  se divisan entre brumas, el tiempo no ha acompañado, un sinfín de islotes e islas en los que no se observa vestigio alguno de presencia humana, salvo los faros balizas y señales que indican la ruta a las escasas embarcaciones que navegan por este inhóspito lugar no por ello menos maravilloso.

De vez en cuando, tímidamente, algunos delfines, lobos marinos y algunas ballenas se observan a distancia prudencial saludando desde lejos a la mole metálica que se desplaza por su territorio periódicamente. Las montañas próximas vierten sus aguas en los canales en cascadas saltarinas que con sus blancas y oxigenadas aguas contrastan con el verde de las lengas que cubren sus laderas.

En el interior de la nave la vida transcurre sin sobresaltos. La parte baja está repleta de vehículos pesados en cuyos remolques y desde la cubierta se ven redes de pesca y unos caballos que hacinados y bien sujetos sufren la travesía resignados.

El viajero viaja en clase económica en unos camarotes sin puertas en los que se disponen cuatro literas por habitáculo lo que rememora, cuando sus moradores se disponen a usarlas, la celebrada escena del camarote de los  hermanos Marx.

Fer, Jaime y Nico, tres jóvenes muchachos, viajeros incansables que actualmente recorren Sudamérica, comparten con el viejo aprendiz de viajero el minúsculo habitáculo. Los camarotes de la clase C están ocupados por jóvenes mochileros que se conocen de haber compartido experiencias en lugares anteriores hospedándose en albergues. De distintas nacionalidades, se comunican habitualmente en inglés y en ocasiones en español, el ambiente es fantástico aceptando al viejo canoso como si de cualquier otro joven se tratara.


Los jóvenes viajeros
Nico es francés y vive y trabaja en París, Fer, lucense, estuvo trabajando últimamente como periodista en Buenos Aires, Jaime, ovetense, trabajaba en el INE en Las Palmas y ha pedido excedencia para recorrer mundo, al lado, separados por un estrecho pasillo se encuentran Ana y Maite (las vascas) que están pasando unos largas vaciones recorriendo la patagonia. Recuerdo también a Sophie una danesa y a  Ellie  una inglesa que compartían mesa en el comedor. De otros muchachos no recuerdo sus nombre, creo recordar a Adam, pero no sabría decir exactamente cual es; espero que sepan perdonármelo; es bien sabido que el viajero, desde siempre, ha sido un desastre para memorizar los nombres de las personas y que ahora, con su lóbulo frontal ya esponjiforme por la acción de los años, confunde unos con otros, aunque todavía le queda la estrategia de recordar, aunque con errores, la primera letra.

El martes hemos avistado el Glaciar Skua, un glaciar de marea y navegado por el golfo Almirante Moos, el paso Quierque y el canal Sarmiento.

El miércoles  hemos pasado por la Angostura Inglesa, que sólamente tiene cien metros y después hemos visto en el Bajo Cotopaxi el casco del barco "Capitán Leónidas" que naufragó en 1879 y se ha convertido en un un hotel de lujo para las aves que anidan en su interior. Posteriormente nos hemos adentrado en el mar por el golfo de Penas y el barco ha comenzado a bambolearse produciendo mareos a gran parte de los viajeros. Fer se ha puesto malito. Por la noche la cosa se ha ido calmando al navegar por el Canal Pulluche y el Chacabuco.















Jueves 5 y viernes 6/01/2012. El barco sigue su curso atravesando canales y accediendo por momentos al mar abierto de Golfo Corcovado  con avistamiento de Ballenas. Hemos ido pasando por Islas de Chiloé y Golfo Ancud. El tiempo ha mejorado y a la tarde hemos tenido una temperatura muy agradable que ha hecho que la mayoría de los pasajeros nos hayamos precipitado a deshacernos de la ropa de abrigo y ha recibir con imprudente alegría los rayos del sol sin protección solar. 
Algunos delfines han saludado nuestro paso con sus típicas piruetas (¡y yo sin cámara!). Por la noche una fiesta de despedida y, en la  madrugada del viernes, hemos  arribado a nuestro destino: Puerto Montt.
Despedidas intercambio de correos y cada uno a continuar su camino.
El día en Puerto Montt lo he dedicado a dar una vuelta por la ciudad recorriendo sus calles he intentando planificar las siguientes visitas.


Sábado 7/01/2012. La mañana ha transcurrido organizando el alquiler del coche y recibiendo las atenciones de Leyla, que ha hecho un magnífico trabajo con mis deterioradas uñas a causa de mi psoriasis, en el salón Linda Nail,S. Allí, mientras Leyla trabajaba con esmero hemos estado charlando con sus compañeras Claudia y Hortensia. Las tres son un encanto.
Con un mejor aspecto me he ido rumbo a Chiloé. En Pargua he tomado el transbordador hasta Chacao y de allí me he dirigido a Ancud. Visita al puerto, una vuelta por sus calles y a continuación, como sin rumbo fijo, he seguido las indicaciones que me dirigían a tomar la embarcación que lleva a la pingüinera en la playa Puñihuil. Una agradable sorpresa me ha deparado el viaje al observar el encanto del paisaje: playas salpicadas de islotes azotados por las olas. ¡Precioso! La visión de unas plantas (Gunnera tinctoria), pupularmente: las nalcas, con unas enormes hojas que desaparecen en invierno ha captado la atención del viajero.
El viaje a la isla se ha suspendido por el mal estado de la mar; después de tomar pescado en un restaurante de la playa y disfrutar del pasisaje, el viajero ha retornado de nuevo a Puerto Montt. La experiencia ha sido muy grata y la isla promete guardar muchos encantos por descubrir, lo que ha animado al viajero a dedicarle varias jornadas de visita.




Domingo 8/01/2012.  Hoy es el cumpleaños de mi más fiel seguidora, mi hija Cecilia, la pequeña ya ha hecho los ventiocho. ¡Que los cumplas feliz, hija mía!.
El trasbordador me lleva de nuevo a la isla de Chiloé. He oído hablar que en el río Chepu hay abundante pesca y me dispongo a visitarlo sin tardanza.




Me han hablado maravillas de este río y he localizado a una pareja encantadora: Fernando y Enriqueta, que  han construido su vivienda en un alto desde el cual se divisa el río y ofrecen hospedaje a los viajeros.  El lugar ha sido bautizado con el nombre de “Senderos de Chepu”  varias construcciones de madera realizadas con sus propias manos  y un recóndito lugar de encuentro  en el interior del bosque próximo a las viviendas, donde se desarrollan las comidas familiares, amén de un curioso trenecito construido por Fernando sobre rieles de madera, reciben al viajero. Además, Fernando es un avezado pescador una foto con un salmón chinook de 14 kilos da fe de su pericia en el lance de la pesca. Dispone de una embarcación  para trasladar y guiar a los pescadores. Hoy el viajero ha podido disfrutar de la compañía de la familia de Fernando, gente encantadora y sencilla  que dedica sus esfuerzos al transporte, la mayoría son camioneros o conductores de bus, y que le han tratado como uno más de la familia. El fuerte viento reinante no auguraba un buen día de pesca y ha parecido prudente esperar hasta mañana para intentarlo.
La estancia en el lugar es muy prometedora y el viajero está bien dispuesto a empaparse del lugar.

Reportaje del día



Lunes 9/01/2012.  El tiempo es tremendamente inestable fuertes vientos azotan la isla acompañados de chubascos, así que se postpone de nuevo la flotada por el río Chepu. Me voy a recorrer la isla en dirección a Castro, en donde tengo la intención de pernoctar. Chaparrones dispersos e intensos me acompañan el el viaje, al llegar a la ciudad el tiempo mejora y aparecen algunos rayos de luz. Conseguido hospedaje se dirige al sur. Varias paradas en el camino para disfrutar del paisaje hasta llegar a Conchi y posteriormente a Queilen donde ha admirado sus casas flotantes. Nuevamente la lluvia ha hecho acto de presencia y ha obligado a adelantar el retorno hacia Castro.


Reportaje del día



Martes 10/01/2012. El sol penetra a través de la ventana de la habitación y despierta al viajero. Parece que ha cesado la persistente lluvia que ha aguado la visita por la isla. Con ilusión, tras el desayuno, el viajero dirige al coche de nuevo a Chepu. Habla con Fernando y concretan realizar una flotada. Al medio día ya se encuentran dispuesto para ir de pesca, nuevos chaparrones, aunque de baja intensidad, tratan de disuadirles pero la afición puede más y tras la comida toman la lancha con motor fuera borda y comienza el baño de los strimer y ninfas. El agua está tomada y remontan el rio hasta una laguna pasando por la desembocadura del Butalcura. Dos picadas al rapala de Fernando y mis moscas son rechazadas. Arrecia la lluvia y retornamos a la casa. Llevamos una hermosa fario para Enriqueta.

Aqui termina esta página, mañana estrenamos nuevo día once.
































13 comentarios:

  1. jajajajaj!!!alquien se cree que mi padre ha alquilado esa mierda para conducir esos parajes tan increibles, ayyyy que me orino, como (con acento) me he reido, jajajajaja. esa vagoneta dice, jajajajajaj, Pero si eso no furrula, quien sabe conducir eso.besitos y mola tu aventurilla.
    apuestas a que eso no es verdad!!!

    ResponderEliminar
  2. oye!!!!vaya padre que tengo, poeta, escritor, musico, aventurero, chistero (dicese de la persona que cuenta chistes y nunca termian), y romantiquero, papaaaaaaaaaaaaa, esas canciones que nos ponen tristes!!!ajjajajaja, lalalalalallalala, un poco de reggeaton, ajjajaja. Me gustan los leones marinos, impresionante. Que frio!!!, pero menuo regimen estricto madre mia!!!te estas quedando en el chasis, estas famelicooooo. besitos y difruta!!!

    ResponderEliminar
  3. FELIZ NAVIDAD PAPA!!!TE HE MANDADO UN SMS AL MOVIL ESPAÑOL, YO NO TENGO EL ARGENTINO, ME LO PASAS EN UN MAIL.

    BESITOS!!!!DISFRUTA MUCHO, TE LO MERECES, UN BESAZO ENORME DE TU HIJA

    ResponderEliminar
  4. votaciones para que mi padre salga mas en las fotos, queremos fotos mas personales donde salga el viajeroooooooooooooo!!!!mas fotos del exilbolllllllllllllll, camonnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!!!!

    votacionessss!!!

    ResponderEliminar
  5. jajajajaja!!!dar consejos al viajero que los tiene en cuenta, jajajajaja.

    un besito papa.

    ResponderEliminar
  6. Animo Luis !!! Que envidia me das !!!!!! Y como siempre: !!! No seas inconsciente !!
    Feliz 2012 amigo !!

    ResponderEliminar
  7. ¡Qué gusto me da verte y leerte¡Este era tu sueño y ahora es tu realidad.Tienes dos....y te admiro por ello. Un abrazo enorme luisico y feliz 2012.

    ResponderEliminar
  8. Ricardo de Keoken3 de enero de 2012, 3:25

    Un abrazo Luis, fue un agrado conocerte, gracias por las cuerdas de la guitarra, esperaremos a otro viajero que las haga vibrar nuevamente. Davor estuvo hoy practicando los trucos de magia, se escondia una frambuesa en la manga y la hacia aparecer. Buenaventura en tu viaje y feliz regreso a casa...

    ResponderEliminar
  9. Saluditos y Feliz año. compañero de tantos días memorables de pesca. Que seas feliz y ya contarás a la vuelta.
    Víctor de Acedo

    ResponderEliminar
  10. No nos dejes tanto tiempo sin las crónicas de Narnia y los megareportajes fotográficos. ¡qué envidia me das! Saludos y feliz año. Javier Ema

    ResponderEliminar
  11. feliz año güisitooo!!!..... ya veo que estas rejuveneciendo en este viaje y el disco duro no te lo veo nada esponjiforme, al contrario seguro que nunca lo habias llenado con tantas experiencias. Un besazo de tu hermanica y no hagas garinadas como dejarte las cosas por ahi..Agur

    ResponderEliminar
  12. feliz año papa, muchas gracias por tu regalito,me ha encantado ha sido mi regalo preferido, todo un detallazo.
    Espero que estes disfrutando y viviendo nuevas experiencias.
    Un besazo y abrazo enorme de tu guag¨¨uita guarisita

    ResponderEliminar
  13. Pardiez caballero, borra el comentario de la pagina anterior que acabo de pillarte aqui. mil perdones. Muak

    ResponderEliminar